Hoy fui al médico de cabecera. Al parecer, lo que tengo inflamado es un músculo que está justo debajo del esternón. Olvidé nombre y diagnóstico. Digamos que, si se trata del músculo equis, padezco musculoequisosis.
Causas, puede ser la mala postura o la obesidad.
Tratamiento, ibuprofeno en alguna de sus formas habituales.
Síntomas, un dolor intenso en la zona baja del pecho, o boca del estómago, especialmente en postura horizontal; en la cama, además, provoca una especie de convulsiones a medida que va pasando el tiempo.
Ayer, después de comer, me tomé el pulso; pasaba de cien. No lo relacioné. Pero esta tarde, al echarme a dormir una siesta, otra vez acelerado, y además un hormigueo en piernas y brazos. Luego, las convulsiones. Ahora sí lo relacioné.
Al médico de cabecera le parecen bien las instrucciones del psicoterapeuta. Hizo un cálculo por encima de las muchas horas que voy a dedicar a relajarme, y lo beneficioso que resultará. Pero, como para relajarme tengo que pasarme una hora tumbado, quieto, y tumbado me viene la musculoequisosis, la cosa se complica.
Tengo miedo, pero menos que ayer.
lunes, 6 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
¡Bienvenido, chaval, y ánimo con la músculoequisosis! Ya será menos!
Un abrazo. Nos vemos pronto, ¿no?
Publicar un comentario